Praga tiene una red de transporte muy eficiente, cuenta con metro, tranvía y autobuses. El sistema es similar al de otras muchas ciudades, funciona por tiempo y puedes coger los transportes que quieras. El precio son 26CZK (menos de 1€) y los billetes son válidos para 75 minutos. Si lleváis equipaje hay un suplemento de 13CZK. Los billetes sólo se pueden comprar en el metro y en las tiendas de periódicos, con lo que si pensáis usar el tranvía, es bueno que llevéis los billetes ya comprados (los 75 minutos comienzan al validarlo).
Existen abonos diarios, si pensáis usar mucho el transporte público os puede salir a cuenta, el de 24 horas cuesta 100CZK. Aunque existen abonos de más duración, no ofrecen ventajas económicas.
El metro de Praga tiene 3 líneas y funciona desde las 5 de la mañana hasta la media noche. Si usáis el autobus para ir del aeropuerto al centro de Praga, os dejará o en la parada Dejvická (la primera parada de la línea A, verde) o en Zlicín (la primera parada de la línea B, amarilla), desde donde podréis desplazaros a vuestro destino.
El horario del tranvía es de 4:30 de la mañana hasta las 12 de la noche. Después de esta hora hay varias líneas nocturnas, de la 51 a la 58, con frecuencia de 30 minutos.
Mismo horario que el tranvía, por la noche tambien hay líneas nocturnas, las frecuencias son 30 minutos (501, 502, 504, 505, 508, 509, 511), 60 minutos (503, 506, 510, 512) y 90 minutos (507).
Aunque no es nada comprensible, si queréis un plano con todos los transportes, pulsad aquí.