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Historia de Praga

Historia de Praga
Praga a vista de pajaro
Puente de Praga
Uno de los puentes más famosos del mundo

Praga es la capital de la República Checa y la ciudad más importante de la región de Bohemia. Tiene una situación privilegiada en el centro de Europa y está muy bien comunicada con los países vecinos, lo que la convierte en uno de los destinos más visitados del continente. Tradicionalmente ha tenido otros nombres, como La Ciudad Dorada, La Ciudad de las Cien Torres y El Corazón de Europa.

Praga se compone de la unión de cinco antiguas ciudades y está bañada por las aguas del río Moldava. Tradicionalmente ha sido el centro político, cultural y economico de la República Checa.

Los inicios de Praga

La historia de Praga se inicia con los Boios, un pueblo celta de cuyo nombre deriva Bohemia. Estos habitantes fueron los primeros pobladores de la zona donde se ubica Praga.

Con el paso del tiempo llegarían los germánicos, los eslavos y los avaros, pero no es hasta el asentamiento de mercaderes y artesanos alrededor del castillo de los Premyslidas (dinastía que unificó las tribus checas del territorio de Bohemia en el siglo X) cuando se puede hablar de la ciudad de Praga.

En el 950 pasó a ser parte del Sacro Imperio Romano.

En el 1061 el próspero asentamiento de Praga hizo que se convirtiera en residencia de los duques de Bohemia, y Wenceslao I le concedió el derecho de ciudad, naciendo la Ciudad Vieja.

En 1257 los conflictos con la población alemana dio lugar a que Otaker II fundase la Segunda ciudad: Ciudad Pequeña, "Mala Strana", solo para alemanes.

Con Carlos IV de Alemania y I de Bohemia, Praga se convirtió en la capital del Sacro Imperio Romano. Durante su reinado concedió a los nacionalistas checos la Tercera ciudad: Ciudad Nueva, "Nove Mesto" y la unió a las otras con su famoso puente. De esta época (1338) es el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.

En 1419 comenzaron las Guerras de los Husitas, movimiento critico con el poder eclesiástico surgido en Bohemia al no aceptar el rey Segismundo las peticiones husitas recogidas en los llamados "Artículos de Praga".

En 1526 Fernando I fue elegido Rey de Bohemia, desde entonces y hasta 1918 la historia de Praga estaría ligada a Austria y a la casa de los Habsburgo.

Tras la "Defenestración de Praga" por la que los checos arrojaron a los enviados de los Habsburgos por la ventana, Fernando I, en venganza, trasladó la capital a Viena. Tras el asesinato de los enviados se inició la guerra de los 30 años que terminó con la expulsión de los entonces señores de Praga, los suecos.

En 1598 se creo la Cuarta ciudad: Barrio del Castillo "Hradcany".

Los siglos XVIII y XIX fueron de gran crecimiento económico por la revolución industrial lo que atrajo a una población de mercaderes y nobles de toda Europa y a numerosos trabajadores checos les acrecentó el sentimiento nacionalista. En 1784 José II unificó las cuatro ciudades.

En 1848 se produce la revolución contra Austria, la llamada "primavera de los pueblos". Los checos, como otros pueblos del imperio austriaco, se sublevaron y consiguieron una autonomía, aplastada poco después por las tropas imperiales que bombardearon Praga.

Praga en el siglo XX

Con el hundimiento del imperio austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial, al finalizar la misma en 1918, se crea el nuevo estado de Checoslovaquia, constituyéndose Praga como su capital.

En marzo de 1939 Praga fue invadida por el ejército nazi que creó un protectorado. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se reanudó la historia de Checoslovaquia bajo un régimen comunista.

En 1968, y por mimetismo del Mayo del 68 francés, se inicia un intento de superación del comunismo, según los checos buscando un "Socialismo con rostro humano" liderado por Dubček, fue la llamada Primavera de Praga, vía que no entendió el poder de la URSS y que aplastó con las tropas del Pacto de Varsovia (salvo Rumania, que por su oposición su presidente Ceaucescu gozó de fama en occidente hasta la caída del dictador con imágenes que estremecieron al mundo).



La Revolución del Terciopelo

En 1989 en Praga, aprovechando la crisis soviética, se inició un movimiento al que la historia ha calificado como la Revolución de Terciopelo, por la que consiguió la independencia de la URSS. Era el 17 de noviembre, desde entonces día de la fiesta nacional de la República.

En 1993, tras la división de Checoslovaquia en dos estados, Praga se quedó como capital de la República Checa.