La Catedral de San Vito es uno de los monumentos más significativos de Praga.
Sus construcción comenzó en 1344 por orden de Juan de Luxemburgo y tras varias épocas y arquitectos diferentes, se terminó finalmente en los siglos XIX y XX y se abrió finalmente al público a finales de 1929.
La catedral alberga la tumba de Wenceslao IV (El rey bueno), las joyas de la Corona, y es el lugar de coronación de los reyes de Bohemia.
Si queremos hacer ejercicio, podemos subir a las torres para apreciar unas magníficas vistas de la ciudad.
La altura de la torre más elevada son 99 metros, y las de las dos torres gemelas 80 metros.
La entrada va incluida en la del Castillo de Praga
Dentro del Castillo de Praga. Ver Mapa
En tranvías, número 22 o 23 hasta Prazsky Hrad.