Aunque las calles históricas y más transitadas no destacan por su color verde, en Praga se pueden encontrar muchos parques y jardines en los que poder descansar. Algunos de los más importantes serían:
Con una altura de 140 metros sobre el nivel del río, el Monte Petřín es uno de los mejores lugares para admirar Praga. En su cima se encuentra la Torre de Petřín. Es un buen parque para ir con niños.
La situación privilegiada de la Isla Kampa la convierte en el parque más animado de Praga. En ella podréis encontrar restaurados alguno de los viejos molinos de la Edad Media.
El Jardín Vrtba es uno de los jardines barrocos más bonitos de Praga. Este pequeño lugar de relax se encuentra en el corazón de Malá Strana, muy cerca de su plaza principal.
Además de los jardines del Castillo de Praga y de Vyšehrad, tal vez los más recomendables, otros jardines interesantes podrían ser los siguientes: