Comer en Praga es relativamente barato, con 10€ por persona puedes ir casi donde quieras y acabar contento.
El mayor problema suele ser que en casi todos los restaurantes intentan estafar al turista de una u otra manera. Como anégdota, el primer día al pedir la cuenta el camarero nos escribió en el mantel el importe. A la salida sumamos los precios y como es evidente, no daba lo que tenía que dar.
Al día siguiente y ya más centrados, en una pizzería al pedir la cuenta, el camarero nos hizo la misma jugada, ahí es cuando pedimos el ticket. Pues bien, el ticket que nos dió era hecho a mano y el único concepto era "2 cenas". También se quedó la propina de antemano.
La gastronomía checa se basa principalmente en la carne de cerdo, y en menor medida de pollo y ternera. Tambíen hay recetas con otros animales. Se puede decir que la República Checa no es el mejor destino para los aficionados al pescado. Para ayudarte a elegir, mira las expresiones útiles en los restaurantes.
Los que si estarán de enhorabuena serán los aficionados a la cerveza, en casi cualquier bar una cerveza de medio litro te costará unas 30 coronas (1€), además la calida de la cerveza es excelente.
Las cervezas comercial más conocida es la Pilsner Urquell, pero lo mejor de Praga es que en la mayoría de los bares fabrican su propia cerveza, con lo que la variedad está asegurada.
Comer en la calle en Praga es muy barato, lo típico es comer salchicas de todos los tipos imaginados, aunque tambien podremos encontrar hamburguesas. Los precios van de 10 a 50CZK, con lo que por 1€ tenemos un perrito caliente gigante.