Aunque Praga de por sí es un museo, veamos las visitas más típicas:
El Castillo de Praga es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo.
Dentro del Castillo encontramos la mayor obra gótica de Praga, un monumento construido a lo largo de 6 siglos.
Esta calle corta y estrecha debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII, se encuentra en el interior del castillo.
La Plaza de la Ciudad Vieja ha sido el centro de la vida pública de la ciudad desde la Edad Media.
El Puente de Carlos IV es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana.